Con el correr de los años... Que han sido pocos he aprendido varias cosas y las quise compartir contigo. He aprendido... que cuando estas enamorado, se te nota. He aprendido... Que una persona diciéndome, "Me alegraste el día"... Alegra mi día. He aprendido... Que ser niño es más importante, que estar en lo correcto. He aprendido... Que siempre puedo rezar por alguien, cuando no tengo otro modo de ayudarlo. He aprendido... Que no importa que tan serio requiera la vida que seas, todos necesitamos un amigo con el que podamos reír a carcajadas. He aprendido... Que algunas veces, todo lo que una persona necesita, es una mano que sostener y un corazón que entender. He aprendido... Que la vida es como una espiral. Mientras más se acerca al final, más rápido camina. He aprendido... Que debemos estar felices porque Dios no nos da todo lo que pedimos. He aprendido... Que el dinero no compra la clase, el amor, la dignidad, la sinceridad, la verdad, la felicidad, etc. He aprendido... ...
... Maslow observó la paradoja que supone que la gente se olvide de su propia felicidad cuando está al servicio de algo más grande que ellos mismos, como una causa que valga la pena, experimentan cierta "autorrealización". Si, en cambio, haces cosas para "autorrealizarte" perderás el tren. O, como la Biblia expone sucintamente: para salvar tu vida debes de estar dispuesto a perderla. Para evitar este problema de escapar de la fuerza de atracción gravitacional del egocentrismo, tenemos que estar dispuestos a distanciarnos del concepto de motivación centrado en la necesidad, y pensar en nosotros como seres motivados , a veces inspirados, ante todo por el amor. Aquí me estoy refiriendo al amor no como la conocida emoción fuerte en un contexto familiar o sexual, sino como una forma positiva de energía presente en una persona que está siempre activa en busca del bien. El objetivo natural y primordial del amor en este sentido es, uno mismo, puesto que todos buscam...